Descripción
«En esta obra, Weber opone el egoísmo al ascetismo mundano. ¿Cuál es el mito de Weber? La pérdida de una religión ritual y el surgimiento del capitalismo condujeron a un fin común: la negación de la gratificación con propósitos de validación del yo. Esto es el ascetismo mundano. Esta idea de una ética protestante sirve a Weber para mostrar los resultados combinados del secularismo y el capitalismo sobre la psique; no es casualidad que haya escogido estas dos fuerzas, ya que conducen a un desgaste de la creencia en la experiencia externa al yo. De forma conjunta han erosionado al yo como fuerza agresiva, segura, y en cambio hacen de su mérito el objeto de una ansiedad obsesiva. Entre ambos, han desgastado la vida pública».